La batalla por el liderazgo del BID | Documento N° 9 de la Comisión de Asuntos Internacionales de CE
Ideas (textos)
La batalla por el liderazgo del BID | Documento N° 9 de la Comisión de Asuntos Internacionales de CE

Autor: Nicolás López

Desde 1959 a la fecha se ha conservado la tradición propuesta por D. Eisenhower respecto a que el liderazgo del Banco Interamericano para el Desarrollo (BID) sea asumido por un latinoamericano y que el vicepresidente sea propuesto por Estados Unidos. Esa tradición no escrita es interrumpida por la decisión del presidente Donald Trump al proponer a Mauricio Claver – Carone[1] como candidato a la presidencia del BID. Dicha situación reviste varios conflictos.

Primero, rompe la tradición implícita respecto a que la presidencia del BID debe ser asumida por un latinoamericano. Segundo, mantener una institución que vela por los intereses de la región, en la cual los países latinoamericanos que la componen se organizan y definen prioridades, lo que se ve amenazado con una eventual dirección por parte de un estadounidense. Más aun, al ser parte de un gobierno que se ha caracterizado por atacar a organizaciones multilaterales o utilizarlas como escenario de disputas ideológicas. Sobre todo, en el contexto eleccionario estadounidense, donde Trump aspira a ser reelegido en noviembre próximo.

Tercero, ayudar en la fragmentación latinoamericana en un contexto donde países han utilizado las plataformas internacionales para disputas ideológicas más que para la colaboración. Por otro lado, está el grupo de países que apuestan por la cooperación latinoamericana, sobre todo pensando en un organismo que apoyará a las economías regionales en el contexto post pandemia.

En la actualidad el escenario se presenta dificultoso, ya que al parecer Claver-Carone contaría con el apoyo suficiente para ser elegido en la junta de gobernadores de septiembre. Al menos ya cuenta con el de Brasil, Colombia, y otros trece países[2].

Ante este escenario, es positivo el anuncio realizado por el Canciller Allamand, en relación a apoyar el aplazamiento de las elecciones. Esa posición impulsada por la Unión Europea también ha conseguido el apoyo de otros gobiernos como México y el de Argentina. Ante lo cual se contaría con más de un 25% de poder de voto[3], suficiente para no completar el quórum y realizar la elección en septiembre.

El desafío futuro es buscar un candidato de consenso en una región fragmentada el día de hoy. Definir un candidato único entre Gustavo Beliz[4] y Laura Chinchila[5] puede ser la solución. Chile junto con el resto de países que apoyan el aplazamiento debe liderar la negociación en busca del candidato único, ya que el poder de voto de quienes apoyan el aplazamiento es insuficiente para ganar una eventual nueva elección.

De no encontrar un candidato de consenso, el triunfo de Claver-Carone será un hecho, ante lo cual el gobierno de Trump convertirá a la institución en una plataforma ideológica, en donde el apoyo económico sea condicionado al apoyo de las políticas del presidente de EE.UU. En ese escenario podría entrar un tercer actor, China y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, lo que dejaría la región en medio de un conflicto entre las dos principales economías del mundo.

 

Nicolás López

Comisión de Asuntos Internacionales

 

[1] Director para hemisferio occidental del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.

[2]https://pulsoslp.com.mx/valores/mas-paises-se-oponen-a-que-eeuu-ocupe-presidencia-del-bid/1161931

[3] Se necesita de al menos un 75% de los países miembros para llevar a cabo la elección.

[4] Secretario de Asuntos Estratégicos de Argentina y ex funcionario del BID

[5] Ex presidenta de Costa Rica

DESCARGAR DOCUMENTO EN PDF

prev
next